Salud

Terapia fotodinámica de varices, el mejor tratamiento integral de varices

La Terapia Fotodinámica de Varices es un tratamiento empleado para eliminar las varices, independientemente de cuál sea su profundidad y su calibre. Esta surgió mediante una investigación llevada a cabo por el Instituto Médico Láser de Madrid —IML—, en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid, concretamente desde el Instituto Pluridisciplinar de la Unidad de Láseres y Haces Moleculares. Se trata de una Patente Internacional Conjunta entre ambas entidades, que se comparte al 50% y que fue desarrollada, entre otros, por el Dr. Javier Moreno Moraga, director de la IML.

¿En qué consiste la Terapia Fotodinámica de Varices?

Este tratamiento con gran interés por la comunidad científica internacional consiste en la infiltración de una sustancia fotosensibilizante en los vasos sanguíneos afectados. Concretamente lo que se inyecta es polidocanol, una espuma esclerosante intravascular que, gracias a su alta tensión superficial, consigue aumentar la absorción de la energía de la hemoglobina en la variz a tratar.

Este tipo de técnica trabaja de dos formas. Por un lado, se inyecta la micro espuma, la cual sensibiliza las paredes vasculares aumentando la eficacia del láser. Por otro lado, la aplicación de la luz láser, consiguiendo que los vasos dilatados resulten fotocoagulados con una reabsorción de los discretos restos inflamatorios a lo largo de los siguientes meses. Este tipo de técnica se conoce como fotosensibilidad. Esta consiste en una reacción cutánea producida por la interacción de un fotosensibilizante y la radiación de la luz láser.

Lo que se consigue con este tratamiento es solucionar el problema de las varices desde el origen, que es el que produce el fallo vascular y la consecuente acumulación de sangre en la vena, así como su dilación. La Terapia Fotodinámica de Varices trata todas las varículas que son causantes del fallo original. Para ello, se lleva un exhaustivo control ecográfico simultáneo. La primera sesión consigue un aclaramiento de prácticamente el 70%.

¿Qué ventajas tiene la Terapia Fotodinámica de Varices?

Este tratamiento de varices puede ser empleado tanto en varices de grueso calibre como en arañas vasculares o de medio tamaño. Es decir, puede ser empleado en las conocidas como varices telangiectasias, en las varices reticulares y en las varices tronculares. Dependiendo de cada paciente, las sesiones pueden realizarse en una única sesión o en varias —normalmente de 2 a 3 sesiones complementarias, cuando las varices están solapadas en varias capas de profundidad—. De cualquier forma, los resultados son visibles desde la primera sesión, que es la más importante.

Una de las principales ventajas de este novedoso tratamiento es que no necesita llevar a cabo una operación. La misma se realiza en la clínica y el proceso es rápido e indoloro. El dolor post operatorio es de igual manera mínimo, siendo menor, por ejemplo, que el de la depilación láser. Este puede surgir tras el tratamiento, ya que el organismo debe eliminar la hemoglobina fotocoagulada. Así mismo, esta terapia no tiene periodo de recuperación. Ello quiere decir que desde el momento en el que concluye la sesión, el paciente puede reincorporarse a su actividad habitual inmediatamente e, incluso, realizar ejercicio al día siguiente. Se trata de un procedimiento muy poco agresivo pensado para todas aquellas personas que padecen de varices en arañas, medias o varices graves —o gruesas—.

Entre las ventajas, destaca también la fácil absorción de la energía en la sangre tras el proceso, el cual origina un mayor y mejor efecto terapéutico. El fenómeno de resonancia produce un aumento de la aborción de la energía desde el 24-27%, que es el habitual al 85-87%.

Finalmente, merece la pena destacar que con este tratamiento desaparecen por completo las varices. La acción del láser sobre el polidocanol en forma de espuma permite la fibrosis de la vena tratada —o coagulación de la vena tratada— evitando que la sangre vuelva a fluir por ella para que circule por las venas que están sanas. Este tratamiento elimina de forma satisfactoria las varices presentes en las extremidades de los pacientes, evitando que vuelvan a aparecer en el lugar tratado.

¿Qué se necesita tras la sesión?

Dependiendo del tipo de varices, se recomendará un vendaje compresivo durante una o dos semanas —en el caso de las varices tronculares, o gruesas—. En el caso de las varices reticulares o telangiectasias, el vendaje que se recomienda es unas medias de compresión. No será necesario llevar a cabo cuidados especiales a parte de eso, aunque los médicos recomendarán una crema utópica que ayuda a la reabsorción de la inflamación y los posibles hematomas locales.

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