Hogar

Cómo la rehabilitación de fachadas evita daños graves y problemas estructurales

La rehabilitación de fachadas es una acción que todas las viviendas deberían de realizar cada cierto tiempo y que ayuda a que se pueda mantener la estructura interna del edificio en buenas condiciones durante más tiempo. Aunque por lo general los inquilinos, ya bien sea de un piso o de una casa, lo que van a buscar es que se vea bien por dentro, tapando humedades o reformando el salón, bien es cierto que debemos de darle una especial importancia a la fachada, puesto que el deterioro de la misma puede ocasionar daños muy graves que en ocasiones requieren una reforma integral y mucho más costosa que si se realizase el mantenimiento que los expertos recomiendan.

¿Por qué es importante rehabilitar una fachada?

Aunque sean muchos los que piensen que la rehabilitación de una fachada tiene tan solo consecuencias estéticas, viéndose mejor, dándole una mano de pintura para que luzca más nuevo, no solo para esto va a servir, ya que también se realizan otra serie de acciones que viene bien que se tengan en cuenta y que puede incluso determinar la comodidad y la habitabilidad de una vivienda.

Uno de los problemas más habituales que hay en muchas viviendas es el exceso de humedad, la cual que presenta en los techos y paredes de las habitaciones en pequeñas manchas negras que no solo causan un aspecto feo y en mal estado, sino que también harán que la casa huela mal y que los materiales de las paredes como también la pintura se deterioren con más rapidez. Por mucho que pintes con productos antimoho o con pinturas especiales, debes de tener en cuenta que esto será ponerle un pequeño parche al problema, el cual proviene de fuera es decir, de la fachada, ya que es por donde está entrando la humedad, calando en los ladrillos y traspasando hasta llegar a tus paredes. Como hemos podido informarnos en ReformasIntegrales.com, las pinturas utilizadas para las fachadas son mucho más resistentes que las que se podrían utilizar dentro de casa, contando con elementos que conseguirán que aquello que pueda dañar la estructura u ocasionar daños graves no haga efecto y por lo tanto, se cuide mejor la estructura, como también la estética y salud de las habitaciones.

¿Qué problemas estructurales se evitan con la rehabilitación de una fachada?

Uno de los principales problemas que se van a evitar es la caída de escombros a la calle, algo que como hemos podido en más de una ocasión en las noticias puede ocasionar accidentes que pueden llegar a ser mortales. Cuando una fachada no se mantiene durante muchos años, la estructura comienza a soltarse, a desprenderse y es una situación muy peligrosa, tanto para las personas que están paseando por la calle, como también para los inquilinos de esa vivienda, puesto que también se han dado caso de desprendimientos de balcones causados por el mal estado de estos y que no han aguantado el peso, cediendo y precipitándose al vacío.

Al rehabilitar una fachada se buscan aquellas zonas que tienen grietas que se han desprendido por cualquier causa, ya bien sea por fallos que no se habían pensado en la construcción del edificio o que han ido apareciendo con el paso del tiempo. Si se realiza un mantenimiento exhaustivo cada cierto tiempo a una fachada, ciertas grietas no se van a convertir en problemas ni para las personas ni tampoco para el propio edificio.

Lo que a simple vista puede parecer una grieta o una pequeña raja en la pared de un edificio, puede llegar a tocar una zona en la que descanse todo el peso de un piso o de una casa y por lo tanto, peligraría su estabilidad e incluso cualquier pequeño movimiento de tierra podría ocasionar que todo el edificio se viniese abajo.

Por otro lado, los edificios o viviendas cuentan con una estructura antigua habiendo sigo construidos en tiempos en los que no se tenían en cuenta a ciertas personas, como por ejemplo a los discapacitados que van en silla de ruedas o personas de la tercera edad que, llegados a unos años, se les hace muy difícil subir unas escaleras. En las rehabilitaciones de fachadas también se puede cambiar estas estructuras para hacer el edificio más accesible, eliminando obstáculos como escaleras para colocar rampas de acceso que serán muy útiles para los sectores que hemos mencionado.

Cuando se habla de una rehabilitación de fachadas también suele incluirse las zonas comunes del edificio, bien puede ser el propio portal, con una mejora de los buzones o de la estructura en general de esta zona, como también en algunos casos en los que se puede tener un patio interior, pudiendo reformar toda la zona para que los usuarios puedan ganar en comodidad y en bienestar.

Otro de los beneficios que se van a conseguir cuando se rehabilita una fachada es que se puede conseguir, con una serie de cambios, un ahorro mucho mayor de la energía, convirtiendo el edificio en un lugar más eficiente. Cada vez son más los edificios y comunidades de vecinos que desean que sus viviendas entren en una nueva categoría de eficiencia, ya que esto podrá aportarle muchos beneficios en todos los sentidos. Una manera sencilla de conseguirlo es por medio de la rehabilitación, mejorando estructuras que anteriormente no estaba ideadas pero que colocándose como es debido, pueden conseguir que se gane en eficiencia y también ahorrar mucho más en todos los aspectos.

Como hemos comentado al principio de este artículo, se puede, con esta reforma, impermeabilizar todo tipo de cubiertas, ideal si cuando se sube a la azotea te encuentras con grandes charcos que al final, con el paso del tiempo, van a terminar calando hacia aquellas personas que viven en el último piso, pero también entra dentro de este servicio el saneamiento y mejora de los bajantes, como también la mejora de los sumideros, consiguiendo que los males olores se queden en el pasado y que se pueda disfrutar mucho más del hogar con una serie de reformas que harán que el edificio luzca mucho más sano.

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